06 abril 2009

Mole verde


Por Pol

Amigas y amigos, hace mucho que no colaboro en este blog, la última vez fue una salsa roja que alguien por ahí criticó por sencilla. Pero bueno, dejamos el ardor a un lado para decirles cómo hacer un mole verde. Es fácil, sólo hay que tener cuidado con ciertos detallitos que veremos a continuación, pero háganlo y llévenlo a una comida familiar con tías y abuelas y van a ver que van a quedar como verdaderos campeones (y los van a invitar a TODAS las comidas, les guste o no).

Primero hay que recordar la receta de la salsa verde, que encontrarán aquí: Salsa verde cruda. Pasemos a los ingredientes, siempre recordando que se pueden modificar las cantidades de acuerdo a la cantidad que vayan a hacer, en este caso yo hago suficiente para una tribu numerosa y tragona de unas 10 personas

- 1 litro de Salsa verde cruda.
- 600 gramos de pepita verde
La piden así en cualquier lugar donde vendan chiles secos, pepita verde simple, es polvito, no la pasta ya preparada, ésa no tiene chiste, ni la volteen a ver.
- 8 o 10 piezas de pollo cocidas en suficiente agua
- Apartar el caldo donde se coció el pollo
- Más o menos media taza de aceite de cocina (si se ponen realmente tradicionales, unas 3 cucharadas soperas de manteca de cerdo, les va a quedar de otro mundo). O sea que esto muy de dieta, la neta no es.

En una cazuela de buen tamaño se calienta muy bien el aceite y se pone a freír la pepita, cuando empiece a tomar un tono dorado oscuro, sacar del fuego, dejar que se enfríe un par de minutos y agregar la salsa (si se la ponen mientras está en el fuego va a ser un brincadero que a ver quién limpia). Se sigue friendo la mezcla durante unos 4-5 minutos, hasta que se sienta que la salsa ya esta a medio cocer (feeling friends, feeling), y se le agrega el caldo de pollo. Se deja cocer unos 15 minutos, si esta muy espesa se le puede agregar agua, una taza. Se prueba y se corrige con Knorr Suiza y algo de sal (no mucha, recordemos que el knorr tiene mucha sal). No dejar de moverle porque se pega.

Cuando sea hora de servir hay que sumergir las piezas de pollo en nuestra cazuela de mole, para que calienten como se debe, al hacerlo el mole espesará, por lo que si es necesario se puede agregar más agua, no debe quedar muy espeso, sino líquido cremosito.

En realidad no tiene que ser con pollo, pueden ser costillitas de puerco, carne de res, etc, el chiste es reservar el caldo en que se cocinó la carne para usarlo en el mole.

Dicen las abuelitas que durante todo el proceso sólo hay que moverle hacia un lado, aunque mi santa madre nunca me informó qué es lo que podría pasar si se ignora esta recomendación, yo, por si las de hule, lo hago así. Si ustedes quieren desafiar a las fuerzas obscuras, pues háganlo como quieran y ahí me cuentan qué fue lo que pasó.

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